Manantiales

Manantiales

Biblioteca Popular Manantiales

 

Biblioteca Popular Manantiales

Municipio: Bello

Barrio: Sector Manantiales, Vereda Granizal

Teléfono: 366 7231

E-mail: fhuellas@gmail.com, bibianausuga.d@gmail.com, kmilhog1@gmail.com

Voluntarios: Yeicy Tatiana Ochoa (Cel. 301 520 9959), Bibiana Usuga (Cel. 315 675 5957) y Camilo García (Cel. 321 744 7851).

Entidad Administradora: Fundación Huellas

Directora de la fundación: Lenis Araque. Móvil. 300 660 7854

 

Historia

Es una construcción que se inicia en el año 2011, esto significo para la Fundación Huellas volver a las raíces, esto es, estar nuevamente en un sector de invasión, con comunidad en situación de desplazamiento, con la necesidad de garantizar el acceso a servicios de la defensa y promoción de sus derechos,  pero con mayor conocimiento para realizar el acompañamiento y dinamizar el acompañamiento comunitario en el territorio, todos los espacios se convierten en una excusa de acompañamiento y convocatoria a la comunidad.

Bajo el principio de  formación en valores con enfoque de derechos, la biblioteca popular manantiales ofrece el servicios de promoción del desarrollo integral para los niños, niñas y jóvenes  para lo cual tiene unos horarios destinados para Promoción de lectura, Apoyo académico, Promoción del deporte y recreación, Apoyo vida escolar, Desarrollo artístico, Trabajo con pre y adolescentes, Trabajo directo con familias. Además es un apoyo que convoca a la comunidad para el trabajo y la participación comunitaria.

Experiencias

  • HECTOR XAVIER COLALA TROYA

Yo llegué en el 2010 a Medellín y solo se atendía el Centro Comunitario-la Torre, al poco tiempo nos entró curiosidad sobre el barrio nuevo (la invasión), después de una visita hecha en el barrio, nos dimos cuenta que habían familias de la torre en el barrio nuevo.

Empezamos realizando encuentros recreativos para hacer presencia en el territorio, a mediados del 2010 con el grupo REMAR, se hacían actividades lúdicas, pero no había un lugar específico para realízalos. Con el tiempo llegó el invierno y no sabíamos cómo participar allí y por tal motivo dejamos de asistir.

Luego empezamos hablar sobre un espacio donde nos podríamos reunir con la comunidad. Con la junta de Acción Comunal hablamos para un espacio, pero este espacio se perdió, por dejar de asistir. Poco a poco fuimos volviendo y lográbamos cada vez más financiación por parte de un Hermano Marista Español.

Poco después nos dieron un espacio que es el que ahora tenemos, antes era un restaurante comunitario. A medida de que nos reuníamos, se fueron surgiendo ideas para la biblioteca, pero se hicieron acuerdos para dejarle un espacio a la Junta de Acción Comunal.

Ahora la idea de cómo construir la biblioteca, estaba lista y con ayuda de Juan de Dios y el Hermano Marista José Elber, empezaron a construir “con sus propias manos” la biblioteca.

Fue de madera, porque no queríamos que nos vieran como un lugar alto. Con el paso del tiempo, vimos que lo mejor era pavimentar el suelo, y por supuesto con ideas y ayuda de la comunidad. En todo este proceso se llegó el 2011 y a partir de este año empezó la atención en la Biblioteca Popular Manantiales.

Se colocó este nombre, porque al saber que era una biblioteca lo que íbamos a construir, nos empapamos de mucha información y descubrimos que podíamos llamarla así porque fue un espacio específicamente construido para la comunidad.

El primer voluntario en atender la Biblioteca fue Julián Martínez, quien compartió su conocimiento con nosotros y nos enseñó manualidades, deporte, etc.

Después de unos años, Julián salió a ver otros horizontes y entraron Deisy López, Kelly Johana Ospina, Mirllan Quintana Mazo y Ángela Cataño, quienes siguieron con el proceso y mostrando nuevas técnicas de trabajo (hora del cuento, cine foro, danza).

Luego surgieron otras actividades para las mamás como “tejedoras de Ilusión”, el cual es dirigido por Lucia Soto y también acompañamiento psicológico por Diana Montoya para todas las madres de familia que asistían al proyecto.

El objetivo siempre fue hacer presencia y acompañar el conocimiento, porque fue como volver al inicio del Centro Comunitario (La Escuelita de Tablas), pero esta vez con más conocimiento.

“Generar un espacio de encuentro para ser libre de expresión, actos y aprendizaje”.

 

  • KELLY JOHANA OSPINA

En el año 2010 empezamos a subir a manantiales una zona de invasión a trabajar con los niños y las niñas de allí, por medio de recreaciones; cuando llegábamos nos acomodábamos en las aceras de las casas o en los espacios que quedaban sin construcciones para así poder desarrollar cada actividad, pero a medida que fue pasando el tiempo, se vio la necesidad de tener un espacio propio donde pudiéramos acompañar con más facilidad a la gente ya que si el clima no nos ayudaba las actividades se suspendían o no podíamos subir por falta de lugar para trabajar. “era muy divertido poder observar como los niños y las niñas disfrutaban de sus espacio y nuestra presencia, nosotros los voluntarios bajábamos llenos de pantano y con los zapatos que pesaban más que nosotros mismos de tanto pantano”

Cuando se construyó la biblioteca fue demasiado bonito, poder hacer la convocatoria en el sector y empezar a ver respuesta de la gente, apropiándose de ese espacio y amándolo para encontrar allí un refugio, un lugar donde aprender, distraerse y ser amado y amada.

Allí los voluntarios y voluntarias empezamos a dar talleres y hacer apoyo académico, cada día se iban pensando más proyectos para la Biblioteca y se miraban las necesidades para así, mirar si se podían atender.

Inicie en la Biblioteca con un grupo ecológico, donde la idea era que los niños y las niñas empezaran a reciclar y reutilizar el material reciclable; después de este grupo hacia apoyo en la biblioteca durante las tardes con otros voluntarios, ahí era cuestiones varias; luego empecé con otra voluntaria un grupo juvenil que a parar del tiempo se ha ido modificando y que hasta ahora continua con otra voluntaria y otros chicos. Luego entramos atrabajar con PNUD un proyecto de acompañamiento a familias en el que participe e hice acompañamiento económico a algunas de las familias que atendía la fundación Huellas en la Biblioteca, de esta forma ha ido creciendo mi proceso como voluntaria en el la Biblioteca Popular Manantiales.

 

  • VICTOR ESTEBAN MONTOYA URREGO

La verdad no recuerdo bien el año, creo que fue para el 2010-2011 que los Hermanos Héctor y José Elber sabían que yo estaba estudiando Instalaciones Eléctricas Residenciales y me contaron sobre el proyecto que tenían en Manantiales, y me dijeron que si podía colocar la instalación eléctrica en la Biblioteca y yo acepté.

“Pues la propuesta me pareció muy buena y más que me dijeran a mí”, que para ese entonces yo solo sabía lo que me enseñaban en el taller de electricidad de práctica, no tenía absolutamente nada y a mí me servía practicar, como dice el refrán: “la práctica hace al maestro”, y si me dio algo de susto, pero me le medí y terminé muy bien el trabajo y para ser el primero que realicé, me pareció excelente.

 

  • ÁNGELA CATAÑO

Mi proceso en la Fundación tiene dos momentos el primero ingrese el 23 de julio del año 2007 después de haber terminado mi técnica como auxiliar en pedagogía inicie en la ludoteca con un grupo pequeño de niños mientras llegaba la docente encargada fue un momento muy bonito ya que los rostros de satisfacción en los niños, niñas que Asia parte del proceso pude tener más experiencia de lo que quería dar a conocer en mí. Solo dure un año y dos meses ya que quede en embarazo y tenía que guardar mucho reposo.

Ya mi segundo momento fue en el año 2012 pero siento que allí en ese año conocí mi verdadera vocación inicie en un lugar maravilloso donde las sonrisas de las personas a pesar de tantas adversidades la lucha diaria su pobreza extrema me llenaron de muchos retos que día a día iba cumpliendo. En la biblioteca popular empezamos con el proyecto yo también cuento donde la respuesta fue muy favorable ya que los chicos respondían a las actividades programadas para ellos. Ha pero lo bueno llega después cuando deciden aportar a un grupo de mujeres maravillosas que con sus problemáticas cada semana dejaban plasmadas sus tristezas en las telas e hilos bordando sus sueños que habían olvidado.

Realizaba visitas, se estaba pendiente de las consultas de tareas, se Asia el aseo para tener un espacio limpio y cálido para las personas que venían constantemente y desde allí pude reconocer mi verdadera vocación profesional mis sueños como ser humano de ser una gran trabajadora social donde ingrese a la universidad donde aprendí a valorar la vida donde los recursos son indispensables para lograr todo lo proyectado.

La biblioteca popular manantiales la comunidad de hermanos maristas y el gran acompañamiento de Lenis me hicieron crecer como persona y como ser humano lo más bonito de todo fue el trabajo en equipo las amistades que crecieron en un mágico lugar llamado fundación huellas.

 

  • DIANA MONTOYA

Llegué a la Fundación Huellas gracias a una compañera que hizo prácticas profesionales durante un año allí, me invitó inicialmente a conocer la Biblioteca Popular Manantiales y a trabajar con las mamás.

Con las mamás se hizo un proceso de acompañamiento grupal, una vez por semana, con el fin de construir herramientas y mecanismos que les permitiesen mejorar su calidad de vida (autoconocimiento, convivencia).